miércoles, 7 de noviembre de 2012


Se dice que en una comunidad, un hombre vivía con su hija. La hija pastaba las ovejas, llamas y otros animales. Cada día un joven vestido con elegancia iba a visitarla.
Tenía un traje negro hermoso, chalina blanca, sombrero y todo. Cada día iba a visitar a la mujercita, y se hicieron buenos amigos. Jugaban a todo.
Un día comenzaron a jugar de esta manera: “Álzame tú y yo te alzaré”. Bueno, comenzaron el juego, y el joven alzo a la mujercita. Recién cuando la había alzado en alto, la mujercita se dio cuenta de que estaba volando.
El joven puso a la mujercita dentro de un nicho en un barranco. Allí el joven se convirtió en cóndor. Por un mes, dos meses, el cóndor criaba a la mujercita. Le daba toda clase de carne: carne asada, carne cocida.
Cuando habían estado unos años juntos, ella llego a ser mujer. La jovencita dio a luz un niñito, pero lloraba día y noche por su padre, a quien había dejado en la comunidad.
“¿Cómo puede estar solo mi padre? ¿Quién está cuidando a mi padre? ¿Quién está cuidando a mis ovejitas? Devuélveme al lugar de donde me trajiste. Devuélveme allá”, le suplicaba al cóndor. Pero él no le hacía caso.
Un día un picaflor apareció. La joven le dijo: “¡Ay, picaflorcito, mi picaflorcito! ¿Quién hay como tú? Tienes alas. Yo no tengo ninguna manera de bajar de aquí. Hace más de un año, un cóndor, convirtiéndose en joven, me trajo aquí. Ahora soy mujer. Y he dado a luz a su niñito”.
El picaflor le contestó: “Escúchame joven. No llores. Te voy a ayudar. Hoy día iré a contarle a tu papá dónde estás, y tu papá vendrá a buscarte”.
La joven le dijo: “Escúchame, picaflorcito. ¿Conoces mi casa, no? En mi casa hay hartas flores bellas, te aseguro que si tú me ayudas, toditas las flores que hay en mi casa serán para ti”.
Cuando dijo eso, el picaflor volvió contento al pueblo, y fue a decir al padre de ella: “He descubierto dónde está tu hija. Está en el nicho de un barranco.
Es la mujer de un cóndor. Pero va a ser difícil bajarla. Tenemos que llevar un burro viejo”, dijo el picaflor, y contó su plan al viejo. Fueron, llevando un burro viejo.
Dejaron el burro muerto en el suelo. Y mientras el cóndor estaba comiendo el burro, el picaflor y el viejo ayudaron a la jovencita a bajar del barranco.
Después llevaron dos sapos: uno pequeño, otro grande, y dejaron los sapos en el nicho del barranco. Bajaron el viejo y su hija y fueron hacia el pueblo.
El picaflor fue donde estaba el cóndor, y le contó: “Oye, cóndor. Tú no sabes que desgracia hay en tu casa”. “¿Que ha pasado?” el cóndor le preguntó. “Tu mujer y tu hijo se han convertido en sapos”. Bueno, el cóndor se fue volando a ver. Ni la joven, ni su hijo estaban dentro del nicho, solamente dos sapos.
El cóndor se asustó, pero no pudo hacer nada; y el picaflorcito está todos los días entre las flores en la casa de la jovencita.
Mientras ella, su hijo y su padre viven felices en la comunidad.
Fin
El reino de los muertos o inframundo, conocido comúnmente como Mictlan, era gobernado por el Señor del Inframundo, Mictlantecuhtli, y por la esposa de este, Mictecacihuatl, los Infiernos, el Chignauhmictlan. Pero aparte de estas deidades, existían otros dioses y diosas que poblaban las regiones del Mictlan y que casi
siempre encontramos por parejas. Una de ellas es Ixpuzteque, El que tiene el pie rotoy su esposa Micapetlacalli, Caja de muerto. Por último conocemos el nombre de Tzontemoc, El que cayo de cabeza, y su esposa es Chalmecacihuatl, La sacrificadora .

Mictlantecuhtli y Mictecacihuatl eran la pareja más importante de las regiones del inframundo y habitan la más profunda de ellas, a donde llegan los hombres a descansar, no sin antes entregar a las deidades presentes valiosos.

Mictlantecuhtli aparece con el cuerpo cubierto de huesos humanos y un cráneo a manera de mascara, con los cabellos negros, encrespados y decorados con ojos estelares, puesto que habita en la región de la oscuridad completa. Adornan su cabeza una rosetas de papel de las que salen conos, uno sobre la frente y otro en la nuca. Sus animales asociados son el murciélago, la araña y el búho
Epoca Colonial
Guanajuato es una ciudad con muchos atractivos para el viajero, por su fisonomía que es única, por su historia que es maravillosa, por su abolengo cultural que la coloca en un sitio de privilegio en el país y más allá de sus fronteras; por sus manifestaciones artísticas a través de su teatro universitario, su Orquesta Sinfónica y su Estudiantina.

Sí, así es en efecto pero las cosas raras siempre serán motivo de singular atracción.
La gran mayoría de turistas, los que por primera vez vienen a Guanajuato, han recibido de los anteriores, de manera especial, dos recomendaciones: el Callejón del Beso y que vean las Momias.

La momificación se debe, sin que sea esta una opinión científica, a la ventilación especial, es decir, a la altura más bien que al terreno pues lo mismo ocurre en las gavetas que en el suelo.
Con toda seguridad que el fenómeno tiene lugar desde que fueron exhumados del Panteón Municipal, al termino del tiempo reglamentario, los primeros cadáveres.

Ese termino es de cinco años, pero la momificación debe consumarse antes.
El dato de mayor importancia para nuestra población es la circunstancia de la gran mortandad que hubo y porque varios de los cuerpos, por temor a que se propagara más la peste eran inhumados casi en seguida de que se declaraban muertos.

Así sucedía que en algunos casos se les sepultaba cuando en realidad todavía no expiraban, de modo que al volver de aquel estado cataléptico, ya en la tumba, morían finalmente por desesperación, por angustia o por asfixia. De ahí esa mueca de dolor que hay en algunas momias.
Esto fue cuando la peste del cólera morbus que registró en nuestra población allá por 1833. Aun no existía el panteón actual (1861), que es donde se verificó la momificación.

Tal era la cantidad de muertos, que fue necesario abrir panteones complementarios en las de la Compañía San Francisco, San Diego, Santa Belén, San Roque, San Sebastián. Esta es una de las más antiguas.

A partir de 1861, fecha en que se inauguró el Panteón Municipal siendo Gobernador del Estado del General Francisco Pacheco, datan las primeras momificaciones. El primer cadáver momificado que se exhibió correspondió al doctor francés Remigio Leroy, en 1965, que aún existe.

Desde hace muchos años las momias se exhiben al publico en una cripta que se halla justamente debajo del lugar donde se registra este hecho curioso. En una galería que hay al fondo se ofrece el macabro espectáculo, formando las momias una doble fila como 15 metros de fondo y acertadamente detrás de una vidriera.

Por todo lo anteriormente expuesto en forma tan llana, el publico debe desechar, por inciertas, todas esas leyendas baratas que cuenta la gente.
EL NIÑO DE MULA

En el año 1648, según cuenta la leyenda, se le apareció Dios Niño a un pastor que estaba en ese momento con su ganado en un pequeño monte, en el paraje muleño de El Balate. Este pastor se llamaba Pedro Botía.

Posteriormente ingresó en la orden franciscana, tomando los hábitos en el convento de Orihuela. En un viaje a los Santos Lugares, Jerusalem e Italia, se le volvió a aparecer Dios Niño en Asís, quien le indicó que volviese a España. Durante el viaje de regreso conoció al Conde de Lemus, éste le introdujo en la Corte madrileña, así conoció al hermano del rey Carlos II, D. Juan José de Austria, y llegó a ser su consejero.

Durante los años que permaneció al servicio de ese príncipe, logró la construcción del Real Monasterio de la Encarnación en su villa natal, habitado hasta hoy por religiosas de la orden de Santa Clara de Asís. Comenzaron los cultos al Niño en la ermita levantada próxima al lugar de la aparición, que no corresponde a la que ahora se visita, la actual fue edificada a finales del siglo XVIII en estilo Barroco murciano. 

La devoción de El Niño comenzó a extenderse por la Región, en especial por los pueblos del valle del Segura. Desde entonces es esta devoción una referencia muy significativa de las tierras murcianas.


LAS GEMELAS DE LA CALLE 32
Una madre tuvo un par de hijas, gemelas, las niñas se divertían jugando en las cercacias de su casa con su madre y una pelota, pasaron momentos felices hasta que su madre las llevo de paseo por las calles de la ciudad. Se disponían a cruzar la calle 32, una de las más concurridas de esa ciudad cuando sin previo aviso un carro arroyo a la feliz familia. Cuando la madre recobro el conocimiento los médicos le dijeron que de ese fatídico accidente solo se salvo ella, sus hijas no habian sobrevivido.
 La mujer, destrozada con la noticia se hundió en el llanto, desesperación y tristeza por haber perdido a sus hijas. Años más tarde la madre, aún joven, ya que tenía 31 años, todavía vivía en la misma casa y no olvidaba en ningún momento a sus dos gemelas. Afortunadamente, había vuelto a tener hijos, casualmente eran dos gemelas y eran muy parecidas a las que murieron atropelladas. Esto hacía que la madre olvidara en parte ese trágico suceso. Pero la fatalidad estuvo a punto de volver a la familia. A pesar de que la madre les prohibio expresamente salir de la casa por temor a que las atropellara un automóvil. Un día las dos niñas estaban jugando con una pelota, pero esta salió de su casa y las niñas decidieron ir tras de ella. La pelota termino en medio de una carretera que estaba cerca de donde Vivian, las niñas decidieron ir a recuperar su pelota, no venía nadie en ningún sentido, no había peligro. En el último momento apareció su madre que llorando, muy alterada, les dijo que no cruzaran a lo que las niñas respondieron al unísono:

LA JOVEN Y EL DOCTOR

Esta es una historia que le sucedió a un doctor Neoyorkino mientras viajaba entre Baltimore y Nueva York.... La carretera principal que va de Baltimore a Nueva York al llegar al kilómetro 12 se cruza con una importante autopista. Se trata de un cruce peligroso,en muchas ocasiones se ha hablado de construir un paso subterráneo para evitar accidentes, aunque nadie muestra interés en esa idea
Un sábado por la noche, un prestigioso doctor neoyorkino, regresaba a su casa después de asistir a una fiesta. Al llegar al cruce redujo la velocidad y se sorprendió al ver a una linda jovencita vestida con un traje largo, de fiesta, diciendo que necesitaba un aventon.El doctor se detuvo  y le hizo una señal para que subiera a la parte trasera de su auto. 
- El asiento de delante está lleno de palos de golf y de paquetes -dijo el doctor en señal de disculpa-. Y a continuación le preguntó: - Pero, ¿qué está haciendo una chica tan joven como tú sola a estas horas de la noche? 
- Es una larga historia -dijo la chica.

. - Por favor, lléveme a casa. Se lo explicaré todo allí. La dirección es North Charles Street, número XXXX. Espero que no esté muy lejos de su camino.
El doctor conocia el camino y, aunque estaba algo lejos de su destino, no le nego su ayuda. Cuando se estaba acercando a la dirección que le indicó ella, una casa con las contraventanas cerradas, le dijo: - Ya llegamos. Entonces se giró y vio que el asiento de atrás estaba vacío. - ¿¡Qué demonios...!? -murmuró el doctor. La chica no se podía haber caído del coche, ni mucho menos haberse desvanecido.
LLamó varias veces al timbre de la casa, confuso como no lo había estado en toda su vida. Después de un largo tiempo de espera, la puerta se abrió y apareció un hombre de pelo gris y aspecto cansado que lo miró fijamente.
- No sé como decirle explicarle lo que me acaba de suceder pero...... -empezó a decir el doctor-, una chica joven me dió esta dirección hace un momento. La traje en mi auto hasta aqui y....
- Sí, sí, lo sé -dijo el hombre con aire de cansancio-, esto mismo ha pasado otras veces, todos los sábados por la noche de este mes. Esa chica, señor, era mi hija. Murió hace dos años en un accidente automovilístico en ese mismo cruce donde usted la encontró....
Al escuchar la declaracion del anciano el hombre se puso blanco como la nieve, -entonces me esta diciendo que yo estaba con un fantasma- dijo el doctor.
asi es, -respondio el anciano-
El doctor entro en su auto como si nada hubiese pasado y condujo hacia su hogar.. cuentan los familiares del doctor que ya no sale de su casa y que solo atiende a los pacientes si ellos van a su casa..

leyendas

EL CEMENTERIO
Cuentan los ancianos de un pequeño y apartado pueblo que todas las madrugadas, por las afueras del cementerio, puede verse y escucharse a las almas que aun vagan en este mundo. Un joven, conocedor de esta leyenda, fue a la casa de su abuela para preguntarle que tan cierto eran esos rumores, "son muy ciertos y te pido que no vallas al cementerio solo para confirmarlo" -respondió la vieja mujer cuya voz a duras penas se escuchaba-. El joven, aun escéptico, decidio ir al cementerio esa misma noche aun con la advertencia de su abuela.
El joven aun inseguro de su atrevida decisión entro despacio y con cautela al cementerio al atardecer. -me esconderé en un árbol hasta que los vigilantes de vallan- recordaba el joven mientras escalaba el árbol mas alto en el cementerio. Llego el amanecer, 3 de la mañana para ser exactos, el joven bajo del árbol soñoliento, empezó a caminar por todas las tumbas hasta que escucho que una voz le decía "no pises mi casa" -debe ser el viento y como estoy cansado estoy empezando a alucinar- se decía el joven mientras seguía caminando
"Te dije que no pisaras mi casa" dijo una sombra que parecía salir del suelo, al ver esto el joven corrió espantado hacia la salida, pero la sombra aun lo perseguía, el joven salio del cementerio y al no saber que hacer fue hacia la casa de su abuela en busca de ayuda.
Al llegar a la casa de su abuela empezó a tocar la puerta de su casa de forma desesperada hasta que su abuela salio, el joven no tubo que explicarle que sucedía puesto que su cara lo delataba, su abuela le dijo que fuese a su cuarto y se escondiera bajo las sabanas.
A la mañana siguiente el joven se despertó alterado por lo sucedido la noche anterior y fue en busca de su abuela para que le explicara que había pasado, al parecer la abuela no sabia que había sucedido, no tenia idea de que hablaba su nieto, el joven desconcertado empezó a pensar que todo lo vivido la noche anterior fue un sueño y olvido lo sucedido.... pero cabe resaltar que nunca mas se le ocurrio de dudar de las palabras de su abuela.
Es una vieja costumbre popular que todas las mujeres recién nacidas duerman con una tijera bajo su almohada. Una joven que estaba a punto de dar a luz le pareció extraño ese hecho y fue en bu
sca de explicaciones.
Según le explicaron los más viejos, eso se debía a que en ese pueblo había una bruja  que nunca pudo tener un hijo y por eso se robaba a los recién nacidos para educarlos como uno propio, "esa tijera es para evitar que ella se los lleve" dijo uno de los viejos del pueblo. La mujer al no entender como funcionaba la tijera. Semanas después dio a luz su hijo, una noche mientras  trataba de dormir se dio cuenta que una especie de hijo bajaba del techo, la mujer jalo el hilopara quitarlo pensando que era algo normal, pero a los pocos segundos de haberlo quitado volvió a salir peroesta ves un poco mas largo.
 la mujer  pensó que estaba viendo mal debido al estrés de los días anteriores, pero ese hilo  hacía cada vez mas y mas larga e iba en dirección a su hijo. La mujer recordó las palabras de los viejos y fue en busca de una tijera para cortar el hilo, inesperadamente cuando el hilo fue cortado con las tijeras este no volvió a salir
Al día siguiente comento lo sucedido a lo que le dijeron que ese hilo que se hacia cada vez mas largo era en realidad la bruja que trataba de robarse a su hijo y que al ser cortado con las tijeras era un ritual para evitar que volviese a aparecer en las casas
La llorona es el espíritu vagabundo de una mujer que lleva un niño, hace alusión a su nombre porque vaga llorando por los caminos. Se dice que nunca se le ve la cara y llora de vergüenza y arrepentimiento por lo que hizo a su familia. Quienes le han visto dicen que es una mujer revuelta y enlodada, ojos rojizos, vestidos sucios y deshilachados. Lleva entre sus brazos un niño recién nacido.